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Panadería- repostería Ruiz Villar

Panadería- repostería Ruiz Villar
Septiembre 27, 2019
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"Los emprendimientos son la mejor forma de demostrar las cualidades que se poseen para diseñar y poner en funcionamiento un negocio que aporte a la industria panadera. La historia de la Panadería – Repostería Ruiz Villar, ubicada en Km 9 ½ Carretera Sánchez, Santo Domingo; es un ejemplo de éxito, crecimiento y expansión. "


Por: Comunicación Digital Levapan.

 

“Emprender en el sector panadero no es fácil, pero es un bello camino que me ha dado resultados siempre. El oficio de ser panadero es tan tradicional y popular como necesario, porque el pan es el alimento más consumido sin importar el estrato sociales.” - Rafael Ruiz.


Revista Pan Caliente: ¿Qué tiene para contarnos sobre Panadería- Repostería Ruiz Villar?

Rafael Ruiz: Inicié el 10 de enero del 2000, y le puse el nombre de Panadería Repostería Ruiz Villar, me fue muy bien desde que abrí la panadería, Comencé la panadería con un horno usado, una nevera de colmado, y una empresa me facilitó un cilindro a crédito. El local estaba vacío, no tenía ningún tipo de equipos. Conseguí un maestro de panadería, y 5 panaderos. La primera semana no se hizo repostería por falta de equipos, los fui adquiriendo, y luego busqué al repostero.


Desde el primer momento inicié con la distribución de pan en los camiones, directo desde mi panadería, y llegué a tener 5 camiones. En el año 2009 compré el local completo que incluía un colmado, el cual también terminé adquiriendo en el año 2013. Me ha ido muy bien, aunque los últimos años el sector panadero ha sufrido altos costos de producción, pero el pan se sigue vendiendo al mismo precio.

La panadería ha permanecido hasta el día de hoy, y siguen los despachos en el local y distribución en camionetas para las diferentes rutas que van desde el Sector La Feria hasta Nigua.


RPC: ¿Cómo inició en el negocio de la panadería?

R.R: Me casé a los 18 años, y mi familia no se ha dedicado a la panadería. No pude estudiar una carrera pero tenía el sueño de ser mecánico industrial. Por necesidad inicié trabajando en un almacén, y también trabajé agricultura con mi padre.


Llegué a la Panadería Caobani (ubicada aquí mismo en lo que hoy es mi local de Panadería Repostería Ruiz Villar) el 02 de enero del 1982 como administrador, recomendado por mi primer jefe Francisco Soto, quien me enseñó a trabajar, y en ese momento era su chofer. El propietario de la Panadería Caobani era el Sr. José Díaz, y un día visitó a mi jefe y le comentó que necesitaba un empleado para la panadería, y mi jefe le contestó que tenía un muchacho que le podía recomendar, que estaba en la Zona de Baní trabajando agricultura y además era su chofer.


Dentro de los empleados había un repostero, Franklin García, quien vio en mí potencial y me fue instruyendo en cómo podría evaluar un pan terminado, y saber si estaba elaborado de manera correcta. Desde que iniciamos como compañeros de trabajo, nos convertimos en muy buenos amigos, nos decíamos hermanos, él luego se fue a Constanza, la que fue también mi casa. Lamentablemente ya falleció, su muerte fue en mi presencia, el 20 de enero 2013.


Estuve como empleado en Panadería Caobani desde 1982 hasta 1985, y ese mismo año pasé a ser administrador de otra panadería ubicada en la calle Palo Hincado, esq. Juan Isidro Pérez, Zona Colonial, llegando a ser el fundador de la misma, cuyo nombre fue Panadería Patricia; allí estuve sólo nueve meses, regrese a Caobani por dos meses y luego entregué la panadería.

Conseguí un cliente de la Panadería, por el mismo sector del km 9 ½ Carretera Sánchez, el cual poseía un colmado con el nombre de Santiago, y compré el mismo (el inventario, no el local) a crédito en el 1987; en ese momento tenía un capital 14,800 pesos. Al año la persona propietaria del local, el Sr. Santiago Cruz, me pidió que ya no quería el colmado en esa ubicación, pues quedaba al lado de su casa. Santiago fue un hombre amable, honrado, fuimos grandes amigos, y viajé a Boston a darle su último adiós.


Busqué otro local para el colmado, y en ese momento el Vendedor de Café Santo Domingo me informó de un colmado en el km 12 de Haina, y me dijo que el colmado había cerrado, debido a problemas de deudas. Contactar al propietario se hizo difícil, pero al fin logré localizarlo, y compré el punto comercial por 17,000 pesos (no el local, sino mercancía y punto comercial).


Un sábado en la noche se hizo la negociación, e inmediatamente el día domingo, con mis empleados realicé limpieza del local e inventario de lo que había en existencia. Ese mismo día vendimos 1,800 pesos en horas de la noche. (Tuve el riesgo de que el propietario se recuperó rápidamente en términos económicos, y creo que si no me quedo ese mismo domingo y sigo corrido con el colmado abierto, no hubiera sido mío, pero cuando las cosas están para uno, nadie lo quita).

Ese mismo sábado terminado el inventario le entregué al propietario del negocio 5,000 pesos y lo fui a llevar al sector Los Mameyes, hicimos una parada en el parque Independencia, y jugó números, 3,000 esos al 03, y al día seguimiento domingo salió premiado, porque el número salió.


Hasta el día de hoy, ese colmado sigue en marcha con el nombre de Súper Colmado Ruiz Villar y me iba muy bien en ese colmado. Trabajaba en mi colmado y también trabajaba con mi familia en el local Villar Hnos., el negocio de los tíos, en el cual di la idea de distribución de pan al por mayor. Yo tenía un jeep así que le puse un cajón atrás y traía del pan de Villar Hnos. a mi negocio, llegando a tener dos camiones de distribución, y convirtiendo el negocio en algo más grande. Los días libres de los vendedores de Villar Hnos., yo vendía directamente.


RPC: ¿Cómo nació la idea de emprendimiento, de colocar una panadería?

R.R: Un jueves Corpus, cerca de la panadería Caobani (mi antiguo trabajo), había un bar, e hice una parada, porque vi unos amigos conocidos (Feliltico, Los Mellos, Cancan, Adonis y Araujo). Al marcharme vi un letrero que decía se alquila el local de panadería, despegué el letrero y me lo llevé. Dije en Villar Hnos.,“ya se acabó el problema, voy a poner mi propia panadería”, a lo que ellos no lo creían, porque hasta pensaban, que con cuáles recursos la iba a poner. La demanda en Villar Hnos. era muy fuerte, y ya no sabía ni cuál era mi turno.


Con cheque en mano pagué los depósitos del alquiler del local, (18,000 pesos mensuales y dos depósitos por adelantado). Mi hermano Néstor Ruíz Villar, se molestó por tomar los recursos para invertirlos en una panadería, pero no presté atención. Traté que en Villar Hnos. compraran los camiones y la ruta de pan, poniendo a la disposición las rutas que yo había hecho. Milcíades Villar en ese momento me dijo: tú vas a necesitar esas rutas.


RPC: ¿Qué es lo que más vende en su panadería?

R.R: El pan de agua, el pan sobao en funda, la galleta de manteca… Nos basamos mucho en los productos criollos, la panadería no posee un local donde se pueda compartir con un rato, es el mostrador y los panes. Abrimos desde las 7 de la mañana y desde esa hora encuentra pan fresco.

Los clientes también suelen pedir mucho los bizcochos de vainilla rellenos de piña y un dulce de chocolate con almendras que hacemos aquí. El horario en el que más vendemos es de 4 a 6 pm.

RPC: ¿Qué es lo más importante para Panadería y Repostería Ruiz Villar?


R.R: Escuchar siempre a nuestros clientes, de todos modos tenemos muy pocas quejas, y son clientes que han permanecido desde siempre. También la innovación de los productos y de los equipos, para tener buena la producción y ahorro de energía.

Es importante vender panes ya empacados hasta para colmados, las personas lo ven con más higiene.


RPC: ¿Cómo espera que sea Panadería y Repostería Ruiz Villar en el futuro?

R.R: he pensado en hacer una cafetería, poner mesas para recibir a los clientes, e incluir otros productos como sándwiches de pierna de cerdo.

RPC: ¿Cómo ve el futuro de la panadería?

R.R: Hay una falta de panaderos y reposteros para sustituir a los antiguos, es un negocio muy demandante, y depende del poder adquisitivo. La clave para prosperar en este negocio está en tener persistencia y calidad tanto en el producto como en el servicio.


“Sin duda el emprender en un negocio de panadería es un oficio lleno de amor, fe y persistencia. “Un emprendedor ve oportunidades donde otros sólo ven problemas”- Michel Gerbe.

 




 



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